*Este articulo fue publicado en el periodico East Palo Alto Today. Pueden leer todo el periodico aqui.*

La mayoría de las personas que entrevistan Rubén Abrica le hacen preguntas acerca de su trabajo gubernamental. Al final, él es uno de los miembros fundadores de la ciudad de East Palo Alto, se desempeñó como primer alcalde latino de la ciudad, y ha continuado ayudando a la comunidad como un miembro del consejo de la ciudad. Una cosa que le sorprende es que nunca le han preguntado por qué él todavía está involucrado en la política. Una gran cantidad de personas, el dijo, pierde la fe en el gobierno de los Estados Unidos debido a todas las injusticias controversiales vistas en las noticias. Él, sin embargo, no es una de esas personas.

Abrica nació en México y por la mayor parte de su infancia vivió en Tijuana. Durante los primeros diez años de su vida, él era el único niño en la familia. Su padre estaba ausente, por lo que su abuela ayudó a criarlo mientras su madre trabajaba en los Estados Unidos.

“Mi abuela siempre se encargaba de votar” Abrica recordó, “Sabía que era importante votar.” De hecho, años después se enteró de que su abuela era amiga del alcalde de su ciudad natal, La Unión de Guadalupe en Jalisco, México.

La importancia del voto resonó con él a lo largo de los años. Todavía le sorprende completamente que East Palo Alto alcanzó el estatus de ciudad por unos pocos votos. “Ganamos la elección por sólo 15 votos!” Exclamó antes de subrayar que “cada voto realmente cuenta.”

Cuando se le preguntó que le ha mantenido su motivación todos estos años, el ex alcalde contó una historia conmovedora de su infancia que despertó su interés en servir a la comunidad. “Cuando estaba en tercer grado en Tijuana, me di cuenta, a través de un incidente, que nadie en mi familia había completado más allá del segundo grado,” recordó. Su tío, el tío Chepo, que se había convertido en la figura paterna de Abrica, se mudó a Tijuana. Tío Chepo era muy tranquilo y serio, pero él “tenía una manera agradable sobre él,” Abrica describió. Tío Chepo había conseguido un trabajo con una fábrica de muebles y a veces se llevaba a Abrica con él a trabajar. Una tarde, Tío Chepo llegó en busca de su sobrino. “Él dijo que quería hablar conmigo. Primero pensé, ‘oh, quizás hice algo mal.'” Su tío, sin embargo, tenía una pregunta importante para el joven Abrica: “Me di cuenta de que tenía una pequeña libreta y un lápiz. Me preguntó si le podía enseñar a leer y escribir.”

“Se necesita mucho valor para que la gente pueda decir ‘no sé.’ La mayoría de las veces vamos a tratar de evitarlo, especialmente como adulto,” Abrica refleja. Durante la campaña inicial para establecer East Palo Alto como una ciudad, Abrica elogió los que estaban activos a pesar de no tener una educación superior. Muchas de las personas durante el primer comité no sabían leer ni escribir, pero estaban todavía allí tratando de ayudar. Abrica explicó que él sabe lo difícil que es para las personas que no saben leer y escribir.

Después del incidente con su tío, decidió que siempre seguiría yendo a la escuela y se dio cuenta de que a pesar de que estaba solo en el tercer grado, que ya estaba ayudando. Su abuela le pedía que le fuera ayudar a los vecinos a leer sus cartas. Para aquellos que sienten que no tienen mucho que ofrecer, él dijo lo siguiente: “En cualquier punto en el tiempo, ya son capaces de ayudar a los que tienen menos de ustedes. Usted no tiene que esperar a que sea un súper-algo. Donde quiera que estés en este momento, ya puede ayudar a pesar de que usted también necesita ayuda. Ya tiene algo. Pásalo.”

Como un inmigrante de un hogar de bajos ingresos sí mismo,Abrica conoce muy bien algunos de los problemas que muchos de los jóvenes en East Palo Alto tienen.

Al entrar a la escuela secundaria, Abrica explicó que la escuela le dio las clases más bajas automáticamente porque todavía no había dominado el idioma de inglés. Le dio riza al recordar que la razón porla que no se le permitió tomar el curso de francés era porque él no hablaba inglés bastante bien. Para un hablante de español, sin embargo, francés en realidad no es tan difícil de aprender, ya que ambos idiomas comparten estructuras gramaticales similares y son de ascendencia latina.

Después de que se le negó el curso de francés, se le negó el curso Álgebra también. Una vez más, sintió que su inteligencia estaba siendo medida por su ascendencia mexicana y la falta de palabras en inglés. Por suerte, se acordó de que su maestro de secundaria había dicho:”asegúrate de que te den la clase de Álgebra.” Abrica se dio cuenta después de que su maestro ya había visto este tipo de discriminación contra los estudiantes en el pasado y estaba decidido a conseguirles las clases apropiadas.

Por desgracia, la escuela aún no le tenía confianza a el estudiante mexicano, aunque había recibido las mejores calificaciones.Abrica explicó que le pidieron que hablara con el psicólogo de la escuela.Al parecer, la escuela era escéptico acerca de su inteligencia.

Revisaron todas sus calificaciones con todos sus maestros e incluso le pidieron que tomara otros exámenes (presumiblemente, pruebas de coeficiente intelectual). Abrica le dio riza sobre lo ridículo que estuvo la situación.

Su inteligencia no era una broma, sin embargo. Se graduó con un B.A. de Occidental College en Los Ángeles, estuvo un año en la Universidad de Montpellier en Francia , hizo estudios en lingüística en la Universidad de California en San Diego, y recibio su Maestría en Educación de la Universidad de Stanford.

Una vez que el graduado de Stanford se involucró con la ciudad deEastPaloAlto, él se hizo más consciente de los problemas que enfrentan los residentes. Problemas de vivienda, por ejemplo, eran prominentes. “Pasé por cada apartamento en el oeste dos o tres veces,” dijo. “Empecé a enterarme que algunos de los propietarios eran muy abusivos,” recordó.

Abrica sentía un sentido de responsabilidad para ayudar a la comunidad. Muchos de los residentes con los que el habló no tenían una educación universitaria, muchos no hablaban inglés, y como se mencionó antes, muchos no sabían leer ni escribir. La gente de esta nueva ciudad lo motivaron aún más.

Abrica se aseguró de mencionar que la gente puede encontrar la motivación dentro de sí mismos, también. “Aveces la gente no los está cuidando porque no les importa o porque no pueden,” dijo, “Nadie se sentó conmigo a decir ‘¿Puedo ayudarte con tu tarea?’ Porque no podían.” Abrica parecía seguro de que todo el mundo puede encontrar algo que les apasiona y que ellos, también, pueden conseguirla motivación. “Sólo tienes que encontrar algo en ti,” dijo antes de ofrecer cierta tranquilidad, “Usted lo tiene.”

El concejal no ha perdido su fe en la comunidad o en el gobierno estadounidense. Él cree firmemente que hay buenos políticos por ahí,como él,que se preocupan por la gente. Mientras continúa su trabajo con la ciudad de East Palo Alto y mientras continúa a escuchar las historias de los miembros de la comunidad, Abrica espera que los residentes jóvenes recordarán que ellos tienen el poder de ayudar, incluso si están solamente en el tercer grado.

“Fui a visitar,” Abrica recordó. Durante la escuela secundaria,regresó a México para visitar a su tío Chepo.”Lo vi con su pluma y su pequeño cuaderno. Se había convertido en un supervisor,” sonrió con orgullo. “Me hizo llorar.”

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